Los dientes pueden delatar una patología ósea poco conocida


La hipofosfatasia, un trastorno hereditario poco frecuente que afecta a la mineralización de huesos y dientes, puede manifestarse con pérdida prematura de piezas dentales y otras alteraciones orales antes incluso de que aparezcan signos óseos evidentes. De ahí que se avance en su estudio como desencadenante diagnóstico.
Los dientes pueden delatar una patología ósea poco conocida

14 de octubre de 2026

La hipofosfatasia (HPP), un trastorno hereditario poco común, puede causar pérdida dental prematura y defectos en los dientes y el hueso maxilar, pero la gravedad varía según la variante genética subyacente. 

Por lo general, los dentistas suelen ser los primeros profesionales en detectar la hipofosfatasia, incluso cuando ni el paciente ni la familia sospechan que se esté produciendo algún problema sistémico. Aunque los pacientes con HPP requieren tratamiento dental multidisciplinario, que incluye rehabilitación protésica, manejo periodontal, tratamiento de ortodoncia y terapia de implantes según la gravedad de la enfermedad, no se ha establecido una estrategia de tratamiento dental estandarizada basada en la gravedad.

"Algunos pacientes son diagnosticados solo después de que se les caen los dientes de leche prematuramente, aunque prácticamente no presenten síntomas óseos", según la prof. asociada Rena Okawa quien ha participado en una investigación promovida por la Universidad de Osaka (Japón).

Según se expone en la revista 'JBMR Plus', el equipo investigador desarrolló nuevos modelos de ratón que reproducen los cambios genéticos observados en los pacientes, revelando que los dientes y sus tejidos de soporte pueden verse afectados incluso cuando los cambios en el resto del esqueleto son leves.

En concreto, el equipo introdujo tres variantes del gen ALPL encontradas en pacientes y analizó detenidamente dos modelos que representaban formas más leves de la enfermedad. Ambos mostraron una densidad reducida del hueso que rodea los dientes y tejidos más débiles que los sostienen. Un modelo, portador de la variante p.R184W, mostró pocos cambios esqueléticos evidentes en otras partes, pero anomalías en la dentina, el cemento y los tejidos de soporte dental.

El otro, portador de c.1559delT y p.F327L, mostró cambios esqueléticos leves junto con defectos dentales más amplios, incluyendo una mineralización reducida del esmalte y la dentina y una dentina más delgada.

Las diferencias en los síntomas dentales no pudieron explicarse únicamente por los niveles sanguíneos de fosfatasa alcalina tisular no específica (TNAP), una enzima necesaria para el correcto endurecimiento de huesos y dientes. Los hallazgos indican que la variante específica de ALPL también influye en el desarrollo de los síntomas orales.

Según los autores de este trabajo, estos modelos podrían servir de base para estudiar cómo prevenir la pérdida dental, proteger el hueso maxilar que rodea los dientes y mejorar la seguridad de tratamientos dentales como la ortodoncia. Dado que los síntomas dentales pueden aparecer antes que problemas esqueléticos evidentes, este estudio también destaca el papel potencial de los dentistas en la detección temprana de la enfermedad.

En definitiva, según concluyen, los defectos de mineralización ósea y la pérdida prematura de dientes primarios representan síntomas primarios característicos de HPP y sirven como desencadenantes diagnósticos.